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A. ¿DÓNDE TUVO SU ORIGEN LA ENFERMEDAD? 1. Adán Fue Creado Perfecto Espiritualmente Adán y Eva fueron creados sin pecado, sin culpa e inocentes. Creados a la imagen y semejanza de Dios (Gn 1:26), disfrutaban  de Su incomparable comunión. Eran completamente inocentes y libres de toda sensación de inmoralidad; disfrutaban de paz y armonía interna. Desconocían lo que era el temor. Tampoco eran atormentados por las inhibiciones o complejos. No estaban cohibidos por algún sentimiento perjudicial o nocivo. Estaban desnudos, pero no se avergonzaban de estarlo. Todos estos factores contribuyeron a su condición de disfrutar de una salud perfecta.

Acabados de salir de la mano del Creador, eran seres perfectos espiritual, física, mental y emocionalmente. Eran un producto espléndido del genio creativo de Dios, hechos a Su imagen y semejanza (Gn 1:26).

2. Adán Fue Creado Psicológica Y Emocionalmente Perfecto Dios encomendó a Adán la tarea de poner nombre a todos los animales de la creación (Gn 2:19, 20). También le otorgó la responsabilidad de gobernar y ejercer dominio. La impresión general que se desprende de esto, es que Adán era psicológicamente competente y merecía su respeto y estima. No hay ninguna prueba de indisposición emocional hasta el momento en que conocieron su pecado. En ese momento, sus corazones se llenaron de temor y se escondieron (Gn 3:7-10).

3. Adán Fue Creado Físicamente Perfecto Dios diseñó y creó personalmente cada detalle del cuerpo de Adán... El contempló toda Su creación y vio que todo era bueno (Gn 1:31). Años más tarde, el Rey David habló para todos nosotros cuando dijo que el hombre era "formidable y maravilloso" (Sal 139:14).

4. La Perfección Del Hombre En Su Aspecto Total Dios siempre ha estado interesado en el hombre en todos los aspectos. Nos creó perfectos. Su poder salvador en Cristo Jesús tiene importancia vital para el hombre como un todo. A medida que este mensaje se desarrolle, podremos ver que el poder sanador de Dios está vitalmente arraigado en su interés hacia el "Hombre Total".

5. ¿Qué Salió Mal? Hubo un momento en la historia en la que el hombre se situó al borde de la tragedia. Un simple acto de desobediencia sumergió a toda la raza humana en un profundo y oscuro precipicio, apartándole de la presencia de Dios.

La pareja original tenía acceso a todo árbol frutal y hierba en el Edén. La única excepción era el árbol de la ciencia del bien y del mal. Dios dijo: "Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Gn 2:16, 17).

Dios les advirtió que si alguna vez le desobedecían, morirían espiritualmente. Como resultado directo de aquella muerte espiritual, también morirían físicamente. Lo que les dijo literalmente fue: "Al morir moriréis". Al morir espiritualmente, la ley de la muerte se activa en nuestro interior, y moriremos físicamente. La muerte física es el resultado directo de la transgresión espiritual que causó la expulsión de Adán y Eva de la presencia del Señor. Una vez echados de Su presencia, que era su fuente de vida, la ley del pecado y de la muerte comenzó a actuar en su interior. Entonces, se inició un proceso de deterioro. Éste jamás habría venido sobre la humanidad si Adán hubiera mantenido las relaciones correctas con Dios. Este proceso de deterioro es denominado enfermedad y vejez. Ha afligido al hombre desde la tragedia del Edén.

Este simple acto de desobediencia introdujo en el mundo todo elemento negativo que maldice hoy a la humanidad espiritual, sicológica y físicamente. Esta es la fuente de: ENFERMEDAD DESORDEN INHABILIDAD DESASTRE CANSANCIO DISCORDIA DESÁNIMO ANGUSTIA DESARMONÍA DISOLUCIÓN

Todas las actitudes y emociones negativas, nocivas a la buena salud, emergen de la desobediencia. Se conocen por el nombre de "emociones catabólicas", que destruyen la salud.

6. La Tragedia Espiritual De La Caída El hombre perdió su inocencia y, en lugar de ella, heredó culpa y condenación. Perdió además la preciosa comunión con su Creador. Fue echado fuera de la presencia divina para el resto de sus días. Perdió la vida eterna espiritualmente, es decir, su conciencia divina. Perdió su señorío, que dependía del hecho de haber sido creado a Su imagen y semejanza. El hombre era el representante de Dios en la Creación. Desde entonces, ha tratado de reconquistar su señorío sobre ésta. Perdió la imagen y semejanza de Dios. Todos los descendientes de Adán deberían haber heredado Su semejanza, pero en su lugar, heredaron la semejanza de Adán como humanidad caída (Gn 5:3).

7. La Tragedia Psicológica De La Caída El hombre perdió su perfección intelectual. Se esfuerza por recobrar el conocimiento que le otorgue la posibilidad de dominar. La verdad depende de la relación correcta que se mantenga con Dios, porque Él es el autor de ésta. El hombre perdió la plenitud emocional. La humanidad nunca ha vuelto a ser libre de la pena, el sufrimiento y la angustia desde la caída (Gn 3:15-19).

El hombre perdió su libertad psicológica y se vendió al diablo. Éste vino a ser el dios de todo el mundo (2 Co 4:4). Adán hipotecó todos los derechos y privilegios que Dios le otorgó. Desde entonces, la humanidad ha sido presa del diablo y sus huestes demoniacas.

8. La Tragedia Física De La Caída "Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás" (Gn 3:17-19).

La humanidad heredó una tierra maldita con la que tendría que luchar para ganarse la vida con el sudor de su frente. Se multiplicaron las espinas y los cardos, haciendo su labor más difícil. Fue lanzado fuera de la presencia de Dios y del árbol de la vida. Estaba condenado a muerte. "Al polvo volverás."

Con respecto a Eva, ella también heredó un dolor particular que pasaría a las mujeres de todas las generaciones. Esto incluía tristezas, dolores al dar a luz sus hijos y sujeción a la autoridad de su marido. El hombre perdió su salud y heredó las enfermedades.

La calamidad actual que aflige a toda la humanidad, tuvo su origen en la tragedia que ocurrió en el Edén. El pecado entró al mundo entonces. Con el pecado vino la enfermedad. La muerte es el resultado final de la enfermedad desenfrenada. Si Adán no hubiera pecado, la humanidad nunca habría experimentado el sufrimiento y la enfermedad. Él escogió comer del Árbol de la Ciencia del bien y del mal. Así que, toda enfermedad proviene indirectamente de Satanás. Dios no es el autor de la enfermedad. Ahora discutiremos las diversas maneras por las cuales nos enfermamos.

B. ¿POR QUÉ SE ENFERMA LA GENTE?Permítame resumir algunas de las causas que producen la enfermedad y el sufrimiento.

1. Las Enfermedades Entraron En El Mundo Cuando Adán Cayó Éstas, son parte de la maldición que vino sobre la humanidad como resultado directo de la desobediencia. Por consiguiente, directa o indirectamente, el pecado es la raíz que causa toda enfermedad. Estas son parte de la "paga del pecado" (Ro 6:23).

El dolor sugiere falta de bienestar y falta de paz. Éste fue el estado mental y emocional de Adán después de su transgresión. El peso de la culpa, convicción, condenación y vergüenza que heredó, le dejó accesible y vulnerable ante las enfermedades.

Tenemos buenas razones para creer que hasta la Caída, aún no existían organismos contagiosos, bacterias o gérmenes en el mundo. Al concluir Su obra creativa, Dios vio que "todo era BUENO". No se habría expresado de tal manera si hubieran habido gérmenes de tuberculosis, de cáncer y bacterias que causaran enfermedades. Estos terribles destructores aparecieron con la maldición que vino sobre el hombre. 

2. El Pecado Aún Produce Las Enfermedades  Puesto que el pecado es básicamente el rechazo de la ley de Dios, el cual nos separa de la vida que mana de Él, veremos que la separación es todavía la causa principal de las enfermedades. Cuando el reino de Dios se manifieste y toda rebelión sea derrotada, entonces, no habrá más enfermedades, penas, ni muertes (Ap 21:4).

3. Los Poderes Demoniacos Los espíritus del mal pueden a veces ser la causa directa de la enfermedad y aflicción.

En Mateo 9:32, 33 leemos la historia de un "hombre mudo poseído de un demonio". Cuando Jesús lanzó fuera el demonio mudo, el hombre habló inmediatamente. Sus cuerdas vocales habían estado ligadas bajo la influencia del espíritu mudo. Marcos 9:17-27 relata la historia de un joven que fue llevado ante Jesús con un espíritu mudo (v 17). Éste hacía que fuera sordomudo. Jesús echó fuera el espíritu sordomudo (v 25) y el joven fue liberado.

En Lucas 13:11-16 tenemos el relato de una mujer que "tenía un espíritu de enfermedad por dieciocho años".

Su espina dorsal estaba encorvada y su rostro inclinado hacia el suelo. La medicina moderna diría que padecía de una "curvatura crónica en la espina dorsal". Jesús la liberó de su aflicción. Su espina dorsal se enderezó al momento y comenzó a glorificar a Dios por su sanidad.

4. Deterioro De La Salud Tenemos que afrontar el hecho de que nuestra salud puede sufrir si descuidamos varios factores básicos relacionados con ésta y la vitalidad. Para estar sanos, es necesario seguir una dieta equilibrada. Hay ciertos alimentos y vitaminas que deberán incluirse en esa dieta regular. Las deficiencias y carencias en la dieta producirán un colapso en nuestra salud. La falta de descanso y sueño también afectará adversamente la condición de la salud. Esto puede suceder con algunos ministros. Epafrodito (Fil 2:25-30) es un ejemplo clásico. Él estuvo al borde de la muerte por el exceso de trabajo en el servicio del Señor y de Su pueblo.

5. El Envejecimiento Natural Reduce La Fortaleza Física Cuando una persona es joven, tiene la vitalidad juvenil que caracteriza la buena salud. La Biblia habla del "Rocío de tu juventud" (Sal 110:3). David también escribió: "De modo que te rejuvenezcas como el águila" (Sal 103:5). Isaías clarifica que esto se refiere a la renovación de las fuerzas de nuestra juventud (Is 40:31).

Jeremías nos dice: "Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud" (Lm 3:27). La juventud es la etapa de la vida en la que se requiere trabajar más arduamente. Ésta es la nata o flor de la vida y la cúspide de la fortaleza física. Salomón describe explícitamente las limitaciones de la ancianidad y urge a la juventud de la siguiente manera: "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud" (Ec 12:1-7). Ama a Dios y sírvele mientras todavía tienes fuerzas y vitalidad para hacerlo.

Se consideraba como algo extraordinario que Moisés aún tuviera una buena visión y fortaleza física en sus años más avanzados (Dt 34:7). Lo más usual es que las fuerzas físicas disminuyan y la vista se deteriore una vez que la flor de la vida (la juventud) pasa.

¿Acaso significa esto que no podemos esperar disfrutar de la buena salud y fortaleza física en los años avanzados? ¿Significa que no podemos esperar sanidad física en los años de nuestra ancianidad? ¡Por supuesto que no! Dios promete lo siguiente: "Y como tus días serán tus fuerzas" (Dt 33:25).

Creo que esto enseña que podemos esperar disfrutar de buena salud a través de toda nuestra vida. He conocido muchos cristianos de edad avanzada que han pensado que los síntomas de deterioro físico son una indicación de que ya Dios no está interesado en ellos.

Algunas veces se preocupan pensando que tal vez han cometido algún pecado y que su debilidad corporal es Su juicio divino sobre ellos. Muy a menudo cristianos sinceros lo creen y se colocan bajo condenación en este aspecto, sintiendo que deben haber cometido algún pecado terrible e imperdonable. Una cosa que los ha ayudado grandemente es la comprensión de que el deterioro físico en los años avanzados es un proceso natural, el cual, afecta tanto a los cristianos como a los que no lo son. Los años de la ancianidad tienen sus remuneraciones y no deberán ser despreciados o tenidos en poco.

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