Welcome to Espiritu Santo   Click to listen highlighted text! Welcome to Espiritu Santo
Valora este artículo
(0 votos)

Bautizados En El Espíritu. Esta es una frase algo controversial que tiene un respaldo bíblico firme. Esta aparece cuatro veces en los evangelios y dos veces en el Libro de los Hechos (Mt 3:11 Yo los bautizo a ustedes con agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego

 Mr 1:8 Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.

 Lc 3:16  Yo los bautizo a ustedes con agua les respondió Juan a todos. Pero está por llegar uno más poderoso que yo, a quien ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.

Jn 1:33 Yo mismo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas que el Espíritu desciende y permanece, es el que bautiza con el Espíritu Santo.” 

Hch 1:5 Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.

Hch 11:16 Entonces recordé lo que había dicho el Señor: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.” 

Bautizar significa "sumergir completamente", o sumergir dentro de. Ésta tiene un significado aun más profundo, que es "sumergir dentro de un elemento que tiene el poder para cambiar aquello que envuelve o cubre".

Un buen ejemplo de esto es cuando se toma una indumentaria y se pinta; tal vestidura o ropa se sumerge dentro de un elemento que transforma radicalmente la vestidura. El ser bautizado en el Espíritu, es ser sumergido, metido, sepultado, rodeado completamente por, envuelto totalmente por el Espíritu Santo.

La Exoneración O Liberación Del Espíritu. Este es un término que en realidad no es empleado en el Nuevo Testamento, pero que está definitivamente implicado en él. Describe la liberación del espíritu humano, acto que toma lugar cuando éste es revivido por el Espíritu Santo: "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad [liberación]" (2 Co 3:17).Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

Es exonerar y liberar la personalidad de uno, de la opresión a la libertad, de la sequedad hacia ríos de aguas vivas, de la esterilidad hacia la fertilidad. Ciertamente, describe la liberación de ríos de aguas vivas del interior del espíritu del creyente. "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva" (Jn 7:38). De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.

Esto probablemente describe con más exactitud lo que sucede hoy entre tantos miles de creyentes. Por consiguiente, este concepto está encontrando continua aceptación dentro de la Iglesia.

EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO 1. La Evidencia Inicial Del Bautismo En El Espíritu Ahora consideremos: "¿Cuál será la evidencia inicial (primera señal) de que uno haya recibido la plenitud del Espíritu?" Tengamos tres cosas en mente:

 La Señal Inicial. Estamos preocupados en este punto con la señal INICIAL. Estamos de acuerdo en que existen muchas más señales y evidencias de la plenitud del Espíritu. No obstante, lo que estamos buscando determinar para este momento, es esa evidencia que con más probabilidad es la primera señal en la que uno ha experimentado esa nueva dimensión del poder del Espíritu.

Señal Escritural. Estamos buscando la señal ESCRITURAL. Por consiguiente, no estamos interesados en la experiencia personal o tradición humana. Por el contrario, buscamos lo que la Biblia revela como el común denominador básico de aquéllos que experimentaron ese bautismo en el Espíritu en los días bíblicos.

Experiencia Bíblica. Es la EXPERIENCIA BÍBLICA del bautismo en el Espíritu, más bien que la idea del hombre respecto a lo que es el bautismo, en lo que estamos interesados.

Hay muchas experiencias espirituales que los hombres han llamado ligeramente el "bautismo en el Espíritu". Estas incluyen: La Segunda Bendición, la Total Santificación, la Experiencia de la Santidad, etc.

Éstas, puede que sean experiencias válidas y bíblicas, las cuales, ni desechamos, ni les restamos importancia. No obstante, es esa obra del Espíritu que la Biblia define como el Bautismo en el Espíritu, con la cual, estamos preocupados en este estudio presente.

Relatos Bíblicos Del Bautismo En El Espíritu El recurso principal de evidencia es el libro de los Hechos de los Apóstoles, los cuales, registran cinco ejemplos de personas recibiendo la plenitud del Espíritu.

El Día De Pentecostés (Hch 2:1-4).Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar.  De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes *lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Ese es el relato más completo que tenemos en la Escritura. Exactamente cincuenta días después de la resurrección de Cristo, las promesas hechas concernientes a la venida del Espíritu se cumplieron. El Espíritu Santo vino sobre una compañía de discípulos que esperaban en Jerusalén. Este fue el comienzo de una obra enteramente nueva del Espíritu como fue predicha por los profetas. Hubo varias evidencias de que el Espíritu había descendido sobre ellos:

1) Un Viento Recio Del Cielo. Vino un viento recio o fuerte del cielo, un viento repentino y poderoso. En ambos idiomas, hebreo y griego, el término espíritu también significa "viento". Así que, fue significativo que soplara un viento fuerte y poderoso como heraldo de la llegada del Espíritu. El viento representa vida, poder, movimiento, fuerza; todo esto, es típico del Espíritu Santo. 

2) Llamas De Fuego. El fuego simbólico fue también extremadamente significativo. Juan el Bautista había predicho que Jesús bautizaría con "El Espíritu Santo y Fuego". El fuego simboliza purificación, expiación, limpieza, incineración de la paja y escoria.

Estos factores ocurrieron ANTES de que los discípulos fueran llenos con el Espíritu. Por lo tanto, no podemos decir con certeza que eran evidencias del revestimiento del Espíritu.

3) Hablando En Otras Lenguas, como el Espíritu daba que hablaran. La evidencia que vino inmediatamente después que los discípulos fueron revestidos con el Espíritu, fue ésta: "…y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen" (Hch 2:4). Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes *lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.

Había 120 discípulos en el Aposento Alto en ese tiempo. Se nos ha dicho claramente que TODOS fueron llenos con el Espíritu Santo y que TODOS comenzaron a hablar en lenguas.

La evidencia clara de que cada discípulo fue lleno con el Espíritu en esa ocasión, fue cuando demostraron la habilidad sobrenatural para hablar en lenguas que ellos nunca habían estudiado o aprendido antes.

De las tres manifestaciones que ocurrieron ese día, únicamente una fue vista más tarde como una evidencia consistente del hecho de haber sido lleno del Espíritu Santo: El hablar en otras lenguas.

La Casa De Cornelio (Hch 10:44-48). Mientras Pedro estaba todavía hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje.  45 Los defensores de la circuncisión que habían llegado con Pedro se quedaron asombrados de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los *gentiles, 46 pues los oían hablar en *lenguas y alabar a Dios. Entonces Pedro respondió: 47¿Acaso puede alguien negar el agua para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros? 48 Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedara con ellos algunos días.

  Pedro recibió el mandato sobrenatural para que fuera a visitar la casa de Cornelio el gentil, un Centurión Romano.

Pedro dijo que fue únicamente porque "el Espíritu me dijo que fuera..." (Hch 11:12). El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre.

Él todavía estaba persuadido de que las bendiciones de Dios eran para los judíos solamente.

Sin embargo, se encontró confrontado a sí mismo con una audiencia gentil ansiosa de escuchar "...todo lo que Dios te ha mandado" (Hch 10:33).Así que inmediatamente mandé a llamarte, y tú has tenido la bondad de venir. Ahora estamos todos aquí, en la presencia de Dios, para escuchar todo lo que el Señor te ha encomendado que nos digas.

Pedro comenzó a hablarles acerca del Señor Jesucristo (Hch 10:34-43). Pedro tomó la palabra, y dijo: Ahora comprendo que en realidad para Dios no hay favoritismos, 35 sino que en toda nación él ve con agrado a los que le temen y actúan con justicia. 36 Dios envió su mensaje al pueblo de Israel, anunciando las buenas *nuevas de la paz por medio de *Jesucristo, que es el Señor de todos. 37 Ustedes conocen este mensaje que se difundió por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan. 38 Me refiero a Jesús de Nazaret: cómo lo ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder, y cómo anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. 39 Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. Lo mataron, colgándolo de un madero, 40 pero Dios lo resucitó al tercer día y dispuso que se apareciera, 41 no a todo el pueblo, sino a nosotros, testigos previamente escogidos por Dios, que comimos y bebimos con él después de su *resurrección. 42 Él nos mandó a predicar al pueblo y a dar solemne testimonio de que ha sido nombrado por Dios como juez de vivos y muertos. 43 De él dan testimonio todos los profetas, que todo el que cree en él recibe, por medio de su nombre, el perdón de los pecados.

Mientras él estaba aún hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban la Palabra.  Los compañeros judíos que acompañaban a Pedro, al principio se asombraron de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo (Hch 10:45). Los defensores de la circuncisión que habían llegado con Pedro se quedaron asombrados de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los *gentiles,

No obstante, todos se convencieron porque "...los oían que hablaban en lenguas y que magnificaban a Dios" (v 46).

Esta señal también impulsó a Pedro a decir: "…¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? [o de la misma manera en que nosotros lo recibimos]" (Hch 10:47). ¿Acaso puede alguien negar el agua para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros?

Cuando Pedro regresó a Jerusalén, fue llamado para que expusiera un reporte (informe) de lo que había sucedido en Cesarea. Los líderes estaban molestos con Pedro (Hch 11:2). Así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los defensores de la circuncisión lo criticaron  diciendo: Entraste en casa de hombres incircuncisos y comiste con ellos.

Por consiguiente, tuvo que defender sus acciones por medio de explicar que "…cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio" (Hch 11:15). Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros. 

Él confirma además: "…Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo" (Hch 11:17).  Por tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros al creer en el Señor *Jesucristo, ¿quién soy yo para pretender estorbar a Dios?

Su argumento fue que Dios bendijo a los gentiles con el Don del Espíritu exactamente de la misma manera en que había bendecido a los creyentes judíos el Día de Pentecostés.

La razón principal para la confianza de Pedro residía en que los gentiles también hablaron en lenguas. "Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hch 11:18). Al oír  to,  apaciguaron y alabaron a Dios diciendo: ¡Así que también a los gentiles les ha concedido Dios el *arrepentimiento para vida!

Pablo En Efeso (Hch 19:1-7).  Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo recorrió las regiones del interior y llegó a Éfeso. Allí encontró a algunos discípulos. ¿Recibieron ustedes el Espíritu Santo cuando creyeron? les preguntó. No, ni siquiera hemos oído hablar del Espíritu Santo respondieron. Entonces, ¿qué bautismo recibieron? El bautismo de Juan. Pablo les explicó: El bautismo de Juan no era más que un bautismo de *arrepentimiento. Él le decía al pueblo que creyera en el que venía después de él, es decir, en Jesús. Al oír esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo vino sobre ellos, y empezaron a hablar en *lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.

Aquí tenemos un tercer relato extremadamente evidente. En su viaje misionero, Pablo vino a la ciudad griega de Efeso donde encontró algunos discípulos de Juan el Bautista.

En respuesta a su pregunta: "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?" Ellos contestaron: "Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo".

Pablo procede a explicarles el evangelio concerniente a Cristo con más claridad, después de lo cual fueron bautizados en agua. Luego, Pablo continuó imponiéndoles las manos, después de lo cual "vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaron en lenguas, y profetizaron".

Hemos visto en estos tres ejemplos que el Bautismo en el Espíritu es un acontecimiento conciso, definido e instantáneo.

En cada una de estas tres ocasiones, el factor que es consistente es que TODOS los recipientes, en TODAS las ocasiones, hablaron en otras lenguas como resultado directo de haber sido bautizados con el Espíritu.

Nosotros, por consiguiente, concluimos que el hablar en otras lenguas es la evidencia genuina e inicial de haber recibido el Espíritu.

En Hechos, hay otros dos relatos de creyentes que recibieron el Espíritu. Examinémoslos también.

El Avivamiento En Samaria (Hechos 8).

En este relato particular, no es declarado específicamente que los recipientes del Espíritu hablaron en lenguas. No obstante, hay algunas circunstancias interesantes que implican que algo semejante debe haber pasado.

Primeramente, hubo una respuesta genuina a la predicación de Felipe, cuyos resultados inmediatos fueron: "Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe…" (Hch 8:6); "…había gran gozo en aquella ciudad" (8:8); "…cuando creyeron… se bautizaban" (8:12); "…aún no había descendido [el Espíritu Santo] sobre ninguno de ellos" (8:16).

En Segundo Lugar, cuando Pedro y Juan impusieron sus manos sobre ellos, recibieron el Espíritu Santo. Simón el mago vio que algo sucedía como resultado directo de recibir el Espíritu.

A pesar de lo que fuera, ocurría repentina, dramática y visiblemente. Simón deseó la habilidad de hacer que aquel fenómeno ocurriera. Muchas suposiciones se han expuesto y se ha escrito acerca de lo que Simón realmente vio. 

Nadie puede decirlo con seguridad. Sin embargo, ¿no sería razonable asumir que Simón vio la misma señal que ocurrió el Día de Pentecostés? De otra manera, aquellos apóstoles judíos hubieran sido renuentes en aceptar que los samaritanos fueran creyentes genuinos.

Es sumamente probable que los samaritanos recibieran el Espíritu de la misma manera en que los demás creyentes en Cristo lo recibieron en los tiempos bíblicos.

Saulo De Tarso (Hechos 9). Después de la dramática conversión de Saulo, el Señor envió a Ananías para que fuera a visitarle. Cuando llegó a la casa donde estaba, le dijo: "Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo" (9:17).

Sabemos que Saulo recobró su vista. La Biblia dice al respecto: "Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado" (9:18).

Podemos estar seguros de que la otra promesa dada por Ananías también se cumplió. De una cosa podemos estar completamente seguros, y es que Pablo fue lleno del Espíritu Santo.

No se dice que Pablo habló en lenguas cuando Ananías impuso sus manos sobre él; pero lo que sí sabemos es que habló en lenguas en una ocasión más tarde. Cuando escribió a los Corintios para corregir el mal uso de este don de lenguas, Pablo confesó: "Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros" (1 Co 14:18). Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos ustedes.

Él declaró también en el mismo capítulo: "Quisiera que todos vosotros hablaran en lenguas…" (1 Co 14:5); Yo quisiera que todos ustedes hablaran en lenguas, pero mucho más que profetizaran. El que profetiza aventaja al que habla en lenguas, a menos que éste también interprete, para que la iglesia reciba edificación.   y, finalmente: "no impidáis el hablar lenguas" (1 Co 14:39). Así que, hermanos míos, ambicionen el don de profetizar, y no prohíban que se hable en lenguas 

Sobre las bases de la evidencia de la experiencia bíblica anterior, afirmamos humildemente que el hablar en lenguas es la única evidencia bíblica consistente del Bautismo del Espíritu.

También afirmamos que existen muchas otras evidencias espirituales que deben seguir esta primera evidencia, sin la cual, la experiencia está incompleta.

Esta conclusión no es para invalidar alguna experiencia que ya usted haya recibido, especialmente si ya resultó en la venida del poder del Espíritu sobre su vida de manera útil. Permítame animarle a "...retener lo que tiene..." (Ap 3:11). Vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona.

Mantenga su corazón abierto, y continúe pidiéndole al Señor que le dé ese don maravilloso, el don de orar en otras lenguas. De seguro que enriquecerá su ministerio muchísimo. Recuerde:

"...¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" (Lc 11:13). Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

En linea

Hay 149 invitados y ningún miembro en línea

Danos tu Opinion

JESUS TIENE EL CONTROL DE LA TIERRA

vision500

Click to listen highlighted text!